Cuba reinicia el turismo bajo regulaciones sanitarias

0
137
Cuba reinicia el turismo bajo regulaciones sanitarias

Melany Carrasco, una niña de 15 años, celebró su cumpleaños con una gran fiesta en un resort en la playa en Cuba, con su familia y amigos al menos a un metro de distancia bajo nueva salud. Reglas.

“Se requiere mantener una distancia de al menos un metro de los demás para evitar infectarse con COVID-19, pero eso no significa que no podamos divertirnos”, dijo Carrasco a Xinhua en el Hotel Sol Palmeras en Varadero, la famosa playa de Cuba, ciudad ubicada a unos 150 km al este de la capital, La Habana.

Miles de cubanos se dirigieron a las playas después de que los hoteles reabrieron sus puertas bajo las nuevas regulaciones sanitarias en junio, cuando el país comenzó a alivianar las restricciones con el objetivo de contener la propagación a nivel nacional de COVID-19.

Carrasco, que vive con sus padres en la provincia occidental de Matanzas, dijo que pudo celebrar sus 15 años, uno importante en la cultura latina, gracias a la exitosa lucha de Cuba contra la pandemia.

En Varadero, los hoteles reabrieron con una ocupación del 60 por ciento bajo estrictas regulaciones de salud, incluidas medidas de distanciamiento social, controles de temperatura tambien medidas de limpieza y desinfección en habitaciones, piscinas y restaurantes.

Yunier Farradaz, que trabaja en el departamento de alimentos y bebidas del hotel Sol Palmeras, dijo que los restaurantes ofrecen servicio de pedidos en lugar de buffets, ya que estos últimos reúnen a las personas alrededor de la misma mesa y les hacen tocar la misma vajilla, lo que puede propagar el virus.

“Me lavo las manos con frecuencia y mantengo una distancia razonable de los clientes. Ahora tengo que trabajar más, pero es por una muy buena razón. La crisis de COVID-19 está cambiando casi todo”, dijo Farradaz.

Yamilet Rodríguez, miembro del equipo médico de Sol Palmeras, dijo que el sistema de salud pública ha apoyado a la industria del turismo en Cuba durante la pandemia. “Además de verificar la temperatura de los clientes y empleados, tratamos de detectar los síntomas de COVID-19, como fiebre y tos. Queremos que las personas se sientan protegidas durante su estadía”.

A principios de julio, Cuba reabrió parcialmente sus fronteras a los turistas extranjeros, meses después de que la nación caribeña anunció la suspensión de los vuelos internacionales y solicitó a los barcos internacionales que se retiraran de sus aguas territoriales como medida de precaución para frenar la propagación del coronavirus en todo el país a fines de marzo.

Los hoteles en la parte continental de Cuba ahora solo vuelven a abrir a los locales, mientras que los visitantes extranjeros pueden disfrutar de sus vacaciones en las islas al sur y al norte del país.

Francisco Camps, subdirector general de Melia Hotels International en Cuba, cree que mantener separados a los turistas locales e internacionales es un paso positivo dado por el gobierno para proteger a ambos grupos de COVID-19.

Catalogando a Cuba como “uno de los destinos turísticos más seguros”, agregó Camps. “Además, las medidas adoptadas por Cuba en el contexto del brote de coronavirus brindan a los turistas internacionales todas las garantías posibles, incluidas las pruebas obligatorias de PCR (reacción en cadena de la polimerasa)”.

Las nuevas regulaciones también protegen al personal que atiende a los visitantes extranjeros en los centros turísticos, al exigirles que descansen una semana en casa para observación médica después de trabajar durante siete días.

Cuba tiene 241 atracciones de playa, ocupando el segundo lugar después de la República Dominicana en el Caribe en el número de turistas internacionales.

El flujo del turismo depende de muchos factores, incluidos los operadores turísticos, las aerolíneas y los controles fronterizos en los países, dijo José Luis Perello, profesor universitario y analista de la industria del turismo.

Canadá y Europa son los mayores mercados turísticos de Cuba, mientras que China y Rusia son mercados emergentes, dijo Perello, y señaló que los turistas internacionales, excepto los canadienses, deben tomar vuelos de larga distancia para llegar a Cuba.

“Después de refugiarse en el lugar durante más de seis meses debido a la pandemia, muchos turistas necesitan playas aisladas para quitarse las mascarillas y disfrutar del atardecer. Cuba puede proporcionar a los visitantes todas estas atracciones”, agregó Perello.

Hasta el momento, Cuba ha reportado 2,449 casos confirmados y 87 muertes por la enfermedad.